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martes, 6 de junio de 2006

El número de la Bestia

"He aquí sabiduría: el que tenga entendimiento, calcule el número de la Bestia, pues es número de hombre, y su número es seiscientos sesenta y seis."
Libro de las Revelaciones 13:18.

Aquí un posteo de relax y siguiendo con las cuestiones matemáticas comentadas con anterioridad, este martes 6 de junio de 2006 no pasa desapercibido para mucha gente (para el desprevenido, hoy es el día 6/06/06). No tan sólo por el marketinero estreno mundial de la remake de "La Profecía" ("The Omen") que en su argumento anuncia el día 6/06/06 como día de nacimiento del Anticristo, sino porque su simbología ha servido desde hace ya mucho tiempo para anunciar la posible llegada del hijo del mal y con él el inicio del fin del mundo. Este número y este día ha inspirado muchísimos significados que van desde la cultura del rock hasta la religión. Hasta el grupo de heavy metal Iron Maiden tiene su famosa canción ("The Number of the Beast") en cuyo estribillo augura: "6! 66! the number of the beast!" e incluso comienza con la lectura del versículo de la Biblia que repetimos como introducción aquí.

El Libro de las Revelaciones (también llamado el Apocalipsis de San Juan) es el último de los capítulos de la Biblia ("EL Libro" según la traducción del griego biblos). Este último capítulo está dedicado a plasmar en papel -y por misma indicación dividna- la visión de San Juan de cómo Dios le anunció que sería el fin del mundo. Es completamente metafórico y lleno de simbolismos. Para los que les guste conjeturar y armar su propia versión de la interpretación del Apocalipsis, invito a leerlo, pues puede interpretarse con muchísimos paralelismos de acontecimientos de la actualidad y porque además ya hay millones de interpretaciones para todos los gustos...

Lo que sí hay es mucha simbología numérica. La razón quizás es que los hebreos respetaban (y aún respetan) dicha simbología como forma de comunicación hermética del conocimiento. Algo así como dejar pistas de un tesoro reservado solo para entendidos... Recordemos la Cábala, o mismo muchas otras derivaciones de la simbología numérica como por ejemplo en los códigos de la propia Masonería.
Para comprender un poco todo esto, digamos que dentro del alfabeto hebreo cada letra es también un número (ver imágen que se adjunta en esta entrada), por lo que con un número secuencial puede al mismo tiempo estar transfiriéndose palabras o frases enteras. La numerología es una disciplina que surge de este tipo de prácticas, pues otorga a cada número un correspondiente significado. Asimismo, cada número tambien simboliza algo en términos religiosos. Por ejemplo: 1 (uno) simboliza la unidad, lo único, comunmente identificado con la creencia en "el único y verdadero Dios". El 2 (dos) simboliza su burla, su espejo. También puede servir para dar solidez al 1, reforzarlo. El número 3 (tres) simboliza la perfección, puesto que su referencia directa es la Santísima Trinidad, la simbología existente entre "Padre-Hijo-Espíritu Santo", conunmente representado también por el triángulo sobre la cien de Dios (así como Cristo y los santos se los suele representar con un círculo sobre sus cabezas). El 7 (siete) significa la plenitud. Hay muchísima simbología bíblica con los número 3 y 7 simbolizando la plena perfección. Por el contrario, el 6 (seis) es uno menos que siete, lo cual representa un estado de imperfección, algo que no llega a ser algo pleno ante los ojos de Dios, ante la divinidad. De este modo, tres veces seis (es decir 666) podría simbolizar la "perfecta imperfección", una imperfección total, absoluta. Ese es el número de la Bestia, el número del hijo del Demonio (para más información pueden ver en
http://www.apologetica.org/666.htm o simplemente pongan "666" en el google y les saltarán multiplicidad de páginas web sobre el tema).

Inclusive dentro del alfabeto griego, el 6 es identificado con la letra sigma, cuyo dibujo bien hace relacionarlo con la silueta de una serpiente. Es más, la letra sigma del griego es la que se traduce como nuestra controneada "s" (de Satán?? en fin...).

Una de las interpretaciones más originales (lo que no quiere decir que sea de las más acertadas) es que el significado de "666" podría ser "www", prefijo casi obligatorio para entrar a cualquier página en internet (ver más en http://www.av1611.org/666/www_666.html). La explicación se da siguiendo también el alfabeto hebreo, puesto que la letra "vav" es la que simboliza a 6 (seis) y suya traducción al alfabeto occidental sería "v" o "w". Por lo tanto, según esta original interpretación, "666" podría significar tres veces w o "www".

Siguiendo con interpretaciones para todos los gustos, también hay quienes relacionan al "número de la bestia" con el actual presidente norteamericano George W. Bush y hasta con Bill Gates. Respecto del último, muchos cálculos apoyan esta conjetura (ver en http://www.ctv.es/USERS/seip/seip26.htm) desde su nombre completo (Bill Gates III) hasta los nombres de algunos de sus programas más famosos como el Windows 95 o el MS-DOS 6.21. También haciendo referencias a los textos bíblicos que dicen "Y él obligó a todos, pequeños y grandes, ricos y pobres, libres y esclavos, a recibir una marca en su mano derecha o en su frente, de tal modo que nadie pudo comprar o vender sin la marca" (Apocalipsis 13:16). Teniendo en cuenta también que la "world wide web" (internet) (666) es uno de los medios más explotados para comprar y vender -chiste o no- baste ver también con qué mano podemos estar navegando en estos momentos con nuestro mouse... seguramente la mano derecha, verdad?

En cuanto a Bush, también el total numérico de su nombre (como el de su padre) suma 666:
G = 3 (gimel)
e = 5 (heh)
o = 70 (ayin)
r = 200 (resh)
g = 3 (gimel)
e = 5 (heh)
B = 2 (beth)
u = 70 (ayin)
s = 300 (shin)
h = 8 (cheth)
total = 666
Bueno, digamos también que con sus actos no se ha esforzado demasiado para diferenciarse de esta relación... (lean http://www.bushisantichrist.com/, está en ingles pero no tiene desperdicio!).

Más allá de las interpretaciones y las bromas, no hay que ser un entendido para darse cuenta que como están las cosas no nos quedará mucho mundo por aprovechar si todo sigue así... Quizás esté en nosotros el modificarlo, más allá de hacer cuentas para ver quién tiene la culpa.