Investigar es trabajar

miércoles, 26 de julio de 2006

Touché Doha!

El lunes 24 de julio ocurrió algo que venía anunciándose pero que sorprendió a más de uno, e incluso pasó desapercibido para la mayoría: cayeron todas las negociaciones en la Organización Mundial del Comercio (OMC) conocidas como "Ronda de Doha" o "Programa de Doha para el Desarrollo". Cualquier con este dato podrá preguntar: ¿Y? ¿Qué tiene de importante ese dato? Con la suspensión de la Ronda de Doha de la OMC se cierran todas las negociaciones multilaterales de libre comercio. Esto se produce por dos grandes motivos: 1) las contradicciones internas de los bloques de países mienbros de la OMC, y 2) la movilización de sectores sociales en todo el mundo en contra de estas negociaciones. Las razones de estas contradicciones internas y de la movilización popular son diversas. Básicamente se trata de las tres agendas de negociación: Agricultura, NAMA y Servicios, las que fueron objeto de distintas presentaciones y críticas.

En Agricultura, los EEUU y la UE poseen mercados altamente subsidiados y no estaban dispuestos a ceder a las pretenciones de los países en desarrollo (sobre todo el G-20 liderado por India y Brasil) de abrir ese mercado a la fuerte competencia proveniente del Tercer Mundo. Sin embargo, el G-20 (que también incluye a Argentina) no manifestaba ninguna propuesta muy diferente al lenguaje del librecambio neoliberal: ellos decían que si EEUU y la UE abrían sus mercados, estaban dispuestos a entregar concesiones en bienes industriales (NAMA) y en el mercado de Servicios, pero nada en cuanto a desarrollo sustentable, soberanía alimentaria, políticas de industrialización, o rechazo de intromisión de este organismo internacional (la OMC) como otros (FMI y BM) dentro de las decisiones soberanas de diagramar las políticas públicas de cada país.

Por su parte, los moviemitnos sociales denunciaron estas posiciones y la fachada "pro desarrollo" con la que la OMC se llenaba la boca al referirse a la Ronda de negociaciones iniciada en Doha en 2001, dos meses después de los atentados del 11 de septiembre. Nada había de "desarrollo" en esta Ronda. Todo resultaba una farsa que solamente favorecía a los países centrales y a sus empresas transnacionales. La Ronda estuvo marcada por la falta de transparencia, desde reuniones secretas (los "green rooms" celebrados por países desarrollados y algunos subdesarrollados invitados, y de los que jamás de llevaban notas ni registros de lo que allí dentro se discutía), las reuniones Mini-Ministeriales (la OMC cuenta con 149 miembros que asisten mediante sus Ministros de Comercio a reuniones plenarias llamadas Ministeriales) en las que solamente participaban una decena de países, reuniones todavía más chicas, la total negativa a abrir una participación real hacia los sectores involucrados... todos ellos fueron cuestiones recurrentes que se sumaron a las críticas internas de posisiones de los diferentes países. La cuestión es que, luego de dos días de reunión entre el llamado "G-6" (EEUU, UE, Japón, India, Brasil y Australia) una vez más no se pudo zanjar las diferencias sobre Agricultura. Por ello, el Director General de la OMC, Pascal Lamy, llamó -muy a su pesar- a la suspensión de todas las agendas, de todas las negociaciones y de todo el proceso abierto en Doha.

Con esto se abren grandes posibilidades para plantear nuevos modelos de integración y de relaciones entre los países del mundo, abandonando la idea de mercantilización de la vida y dejando de estar centradas en los intereses de las empresas transnacionales para pasar a considerar los intereses de y para los pueblos. Suena muy lírico, sí, pero la realidad muestra que esto que empezó con esas consignas ("no al ALCA", "no al libre comercio", "no a la OMC") hoy ha demostrado su potencialidad capaz de derrotar todas estas maquinarias que parecían imparables y tomar el desafío de comenzar a construir algo diferente.

De todas formas los análisis aún deben ser profundizados. No todo debe ser medido en lo que los presidentes pueden o no pueden hacer. La dinámica que está condicionando a todas esas acciones es la dinámica social. Sobre eso, hace falta hacer un balance sesudo sobre lo que está pasando. Proyectos como el ALBA y los tratados de comercio de los pueblos (TCP) propuestos por Evo Morales, o el encuentro de “Enlazando Alternativas 2” que se hizo en Viena en mayo y que vinculó a campañas de movimientos y rede de Europa con las de América Latina, las Cumbres de los Pueblos (noviembre en Mar del Plata, y recientemente en Córdoba paralela a la Cumbre del Mercosur) deben ser variables importantes a considerar junto con el avance de amenazas y estrategias militaristas en el mundo (Irán, Iraq, Líbano, etc.) y en la región (tropas norteamericanas en el Paraguay). Pero sin dudas el fracaso de la Ronda de Doha es una derrota para el capital transnacional y una victoria para los sectores sociales que abre tremendas oportunidades para plantear alternativas de integración entre los pueblos. En cuanto a la Ronda de Doha: no la extrañaremos... para nada. Es tiempo de ser osados y de construir un futuro propio.

viernes, 21 de julio de 2006

¿Quién recuerda la Guerra Civil?

Es muy triste que muchas veces los calendarios sirvan para redordar fechas como simples aniversarios. Sobre todo cuando se tratan de aniversarios redondos. Pero 2006 tiene esa característica: 30 años del Golpe Militar genocida de 1976 en Argentina (perpetuado por los Generales Videla, Massera y Agosti y que se llevó consigo las vidas de 30.000 personas); 40 años del Golpe Militar de 1966 del Gral. Onganía también en Argentina (y con él la repudiable "Noche de los Bastones Largos" que significó el exilio de cientificos, investigadores, estudiantes y docentes universitarios y con ello una fuga masiva de cerebros del país). Pero también las hay a nivel internacional: se cumplieron 70 años del inicio de la Guerra Civil Española, quizás una de las que más grietas ha abierto en la historia reciente de la humanidad y la que provocó giros en los acontecimientos históricos nacionales, continentales y mundiales como quizás ninguna otra. Todo empezó el martes 18 de julio de 1936... pero alguien se acuerda de eso??

Para el desprevenido que lo ignore, la que está publicada arriba es la bandera de la 2da República Española ("la bandera republicana" para los viejos luchadores o simplemente "la tricolor" para los republicanos). Flameó en campos de batalla, en municipios, pero por sobre todo flameó en los balcones de las casas de la mitad de las ciudades de España. De hecho, el orígen de los colores de la bandera sigue siendo un misterio 70 años después... Fueron tomados esponténeamente por la población española que se levantó en contra de la monarquía. Y se oponía a la bandera monárquica (la que conocemos hoy como la bandera de España) o mismo la del franquismo (exactamente igual que la española de la actualidad pero con una enorme águila imperial negra que abrazaba el escudo de armas del rey, lo cual ya de por sí dice mucho de los posicionamientos de "los nacionales", como se los solía llamar a los partidarios del Dictador Francisco Franco -"el Generalísimo"- y de la monarquía).

Pero tampoco fue la única que flameó. En Catalunia, los anarquistas fundaron el primer y único -hasta el momento- país anarquista en la historia moderna. Se organizaron en comunas autónomas y su organización de masas más importante fue la Conferedación Nacional de Trabajadores (CNT) afiliada a la Federación Anarquista Internacional (FAI). Se trataba más que nada de un movimiento anarco-sindicalista que adoptaba una posicion de organización de masas, frente a las posiciones anarquistas más tradicionales que privilegiaban la libertad individual al punto de no poder concebir organizaciones sociales estables. La CNT-FAI tenía grupos en toda España, pero en Catalunia halló su fuerte. Así Catalunia resultó ser un país independiente por un período de tres años, dato muy poco sabido por muchos.

Otros sectores republicanos fuertes fueron Aragón y Castilla-La Mancha. El sur se hallaba dividido, mientras que en Galicia, León, Castilla-La Vieja y Extremadura había mayoría de nacionales. El norte (Asturias) era también republicano. En el País Vasco ocurrió algo particular: mientras que todo Euzkadi se posicionó fuertemente por la República y luchó en el frente a su favor, Navarra (una de las provincias vascas) apoyó al franquismo. Esa escisión (conocida comunmente por los vascos como "la traición navarra") originó hondas fracturas que perduran hasta la actualidad (por ejemplo, el País Vasco y Navarra son dos regiones autónomas diferentes dentro de España, por plebicito hecho por los mismos navarros de separarse del resto del Páís Vasco al constituírse la autonomía).

También la Guerra Civil Española -por sus implicancias, sus antecedentes, su coyuntura- no puede ser interpretado como un acontecimiento de carácter interno o meramente nacional en el sentido "español". Si bien se trató de una guerra civil, fue también un conflicto internacionalizado. Seguramente se trató de la guerra civil más internacional del siglo XX. Había intereses de la derecha, de la izquierda. Fue una guerra no sólo militar, sino política, ideológica, de clases... La Italia de Benito Mussolini tenía muchos intereses puestos en avanzar sobre España junto con las facciones facistas de la derecha española. La Alemania pre-nazi (Adolf Hitler se encontraba dentro de la colacición de gobierno pero no ejercía aún el poder) también saludaba a la derecha franquista. Casi todos los gobiernos de Europa apoyaron al Rey, en una época y un continente en donde uno de los pocos países de grandes dimensiones que era completamente republicano era Francia y desde la Revolución de 1789. La República Española se encontraba muy sola. Frente a ello y a la amenaza facista, fue que se armaron las "Brigadas Internacionales" solidarias con la causa republicana. Comunistas y socialistas apoyaron esas formaciones. Las Brigadas Internacionales provenían de todas partes del mundo, y la URSS fue uno de los países que orgánicamente más brigadistas envió para apoyar la a República. Ellos venían de diferentes países de todo el mundo, pero se enlistaron y lucharon bajo una misma bandera: adoptaron la bandera tricolor republicana (morado -o eventualmente rojo- amarillo y violeta) y le agregaron una estrella roja de tres picos en el centro, lo cual también demuestra la clara interpretación que hacían del contenido político ideológico de la Guerra Civil: se trataba de una guerra de cases en donde burguesía y monarquía se aliaban en contra de la clase trabajadora que luchaba por una emancipación concreta, no solamente de su trabajo sino en calidad de constituírse como una nación propia: una nación proletaria. Socialistas, anarquistas, comunistas y otros, muchos de ellos veían en la Guerra Civil Española el comienzo de una Revolución.

Muchos dejaron vidas y sueños en esa guerra, que cambió el destino de España, de Europa y de buena parte de Occidente. La derrota republicana significó no sólo la dictadura de Francisco Franco durante décadas, sino también el avance del poderío facista en Europa y uno de los prefacios de la 2da Guerra Mundial. Esta mención es un homenaje para los derrotados por los fusiles en aquella guerra, para decirles que en definitiva el paso del tiempo no los ha vencido.