
Por si todavía quedaban dudas: ganó Obama.
Barack Obama será el primer presidente negro en la historia de los EEUU. Las alusiones de la derecha conservadora a confundir su nombre con el de "Osama" [Bin Laden], su confianza a que el pueblo norteamericano jamás elegiría a un negro para ser su presidente, el desgaste de la campaña demócrata que tuvo con
Hillary Clinton, nada de eso pudo evitar que Obama triunfara en las elecciones que finalizaron anoche.
Los resultados fueron contundentes. Obama obtuvo
349 electores contra
163 que obtuvo su competidor republicano,
John McCain. Es decir que obtuvo más del doble que su adversario. Si hubiesen sido elecciones directas (como aquí en Argentina), también hubiera ganado: más de 63.900.000 de votos contra 56.400.000 de McCain, o sea casi
8 millones de votos de diferencia. Y todavía faltan contabilizar los votos de los estados de Missouri y Carolina del Norte, en donde la elección iba a ser reñida, pero que resultarán insuficientes para revertir la tendencia. EEUU tendrá un presidente negro.
Pero no solamente el triunfo fue restringido a la representación del Ejecutivo. Se redefinían también unas 35 bancas para senador, de las cuales 17 fueron para los demócratas y 14 para los republicanos, quedando 4 solamente todavía por disputar. Esto le da a Obama mayoría en el Senado. En cuanto a la Cámara de Representantes (lo que para nosotros serían diputados), que también entraba en la elección, Obama tendrá también mayoria con 254 escanios, quedando sólo 173 para los republicanos y 8 aún por definir. El nuevo Presidente tendrá, por tanto,
mayoría en ambas cámaras.
Para la presidencia, Obama ganó en todos los estados históricamente demócratas: toda la costa este y toda la costa oeste, incluyendo los estados de Massachussets (12 electores), Nueva York (31), Nueva Jersey (15), Pensylvania (21), Baltimore (10), Virginia (13). Los bastiones demócratas de la costa oeste también responideron: California (55) y Washington (11) fueron la base que arrastró también a estados como Oregon (7) y Nevada (5). En la zona de los lagos, el triunfo en Ohio (que le aportó 20 electores) fue crucial. Eso aseguró el afluente de electores que ya contaba con Illinois (21) y Michigan (17), seguido por Winsconsin (10), Minesota (10) y otros más pequeños. Incluso retuvo Hawaii (4), pequeño pero viejo bastión demócrata. Otra victoria clave fue en la Florida (27) que revirtió la tendencia pro-republicana que le valió una muy dudosa victoria a
Gorge W. Bush allá por el año 2000 en lo que muchos calificaron como un fraude electoral en el mismísimo centro de la democracia capitalista del mundo. También ganó en Indiana (11), donde la elección iba a estar muy peleada.
Hoy ya nadie duda del funcionamiento de esa democracia: lo que está puesto en jaque es el funcionamiento del capitalismo. Obama asumirá la presidencia que deja atrás Bush en la crisis financiera y económica más profunda desde el crack de Wall Street en 1929. Ese será el principal y más inmediato reto que Obama deberá enfrentar.
Por su lado, McCain ganó en los estados del centro y sur de EEUU. Texas (34), Tennessee (11) y Georgia (15) son puntos centrales del republicanismo y se mantuvieron. También Arizona (10) aportó electores para los republicanos. También ganó en Alaska (3), históricamente republicana y además lugar de donde proenía su controvertida candidata ultraconservadora a la vicepresidencia. Pero el resto de las victorias se sucedieron en estados de baja población, pequeños en términos de afluente electoral. En este sentido, el revés en la Florida marcó un camino casi sin retorno, aunque la elección no se decidió solamente allí como lo fue sí aquella del año 2000. Sorprendentemente los republicanos ganaron en Louisiana (9), estado de gran cantidad de población negra y en donde había pegado fuerte el desastre del huracán Katrina que dejó al desnudo las políticas de Bush en torno a la falta de respuestas sociales y a las consecuencias del cambio climático.
El discurso de triunfo de Obama estuvo al tono del momento histórico. No se refirió a sí mismo como "el primer presidente negro", pero sí habló frente a "
si hay alguien que todavía duda de que EEUU es un lugar donde todo es posible, que se pregunte si el sueño de nuestros padres fundadores está vivo en nuestros tiempos, o que cuestione el poder de nuestra democracia, esta noche tiene su respuesta". Si quieren más sobre el discurso de Obama, hagan click
aquí.
McCain, por su parte, tuvo un discurso elogioso ante su vencedor, que también estuvo a la altura del mometo histórico y que incluso acalló algunas disconformidades de su audiencia al decir que "
el pueblo habló, y habló claramente" y referirse a Obama como "
quien será el próximo presidente del país que ambos amamos". Si quieren más sobre el discurso de McCain, hagan click
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La presidenta de Argentina,
Cristina Fernández de Kirchner, aguardó a los resultados para enviar un saludo al mandatario electo, que se reproduce en parte en la imágen que se acompaña y cuyos párrafos más sobresalientes se destacan
aquí.
Ahora, lo importante es lo que sigue: el plan económico de Obama para salir de la crisis. Tanto en los debates como en los discursos, Obama tuvo muy poca alusión a su rival republicano al tratar el punto de la crisis económica, algo que fue contrario a cómo McCain decidió encarar las discusiones. Obama siemrpe bregó por aquellos que habían quedado desocupados en este contexto, prometiendo trabajar para la recuperación de la economía y la creación de empleos, y desalentando la especulación financiera de los fondos de pensión norteamericanos (allá el tema también está dentro de los principales debates, y la posición ganadores de las elecciones es totalmente contraria a fomentar la capitalización de los fondos. Curioso que aquí se siga discutiendo sobre la sacrosante "propiedad privada", sin referirla a su función social y tmando como "ejemplo" el funcionamiento de países y democracias "serias" en donde esa misma lógica privatista está siendo cuestionada y discutida).
El plan de Obama tiene:
- Un costo estimado de u$s 60.000 millones y apunta a asistir a las clases media y baja de EEUU.
- Prevé una exención tributaria por los próximos dos años para los comercios que creen nuevos empleos. Se dará un crédito impositivo temporal de u$s 3.000 por cada puesto de empleo que genere una firma en EEUU.
- Se realizará una moratoria de 90 días para las ejecuciones de viviendas de propietarios que vivan en sus casas y muestren que se esfuerzan en pagar sus hipotecas.
- Retiros sin penalidad de cuentas de ciertos pensionados y retirados por un máximo de u$s 10.000 por este año y el próximo.
- Conlleva un pedido para que el Tesoro estadounidense ayude a descongelar los mercados para hipotecas individuales, préstamos de estudios, autos, viviendas de varias familias y préstamos de tarjetas de crédito.
- El plan también llama a eliminar temporalmente los impuestos a los beneficios de seguros de desempleo y que la Fed y el Tesoro se preparen para garantizar un mayor rango de pasivos del sistema bancario.
Esta es la primera materia que deberá pasar. La segunda seguramente será revertir o reafirmar la política intervencionista a nivel internacional que desató Bush en sus dos mandatos: qué hacer con las tropas en Irak, Afganistán (de lasque prometió su retorno progresivo a EEUU), también con el conflicto en Pakistán y la tristemente clásica realidad en Medio Oriente. Ya expresó su deseo de cerrar la base norteamericana de Guantánamo, una vergüenza para la humanidad por los tratos degradantes para los detenidos allí, muchos sin pruebas suficientes de culpabilidad sobre el "terrorismo" del que se les acusa. Otros temas ineludibles serán cómo vincularse con Rusia, la UE y el resto del mundo. Qué clase de diálogo mantendrá con el G-8 y en los ámbitos multilaterales. Su trato con lo que parecen definirse como "potencias emergentes" según algunos análisis (China, India, hasta Brasil y Sudáfrica). Y definir su política para América Latina: un punto muy relegado en la agenda de todos los candidatos.