Investigar es trabajar

sábado, 21 de febrero de 2009

Les Luthiers - Música proselitista (humor)

Este 2009 es un año electoral en Argentina. Ya se ha lanzado anticipadamente con alianzas políticas para establecer candidaturas, con separaciones dentro del peronismo que hacen que los sectores más conservadores del PJ -antiguamente aliados con el menemismo en los ´90- (Reutemann, Romero) rompen sus alianzas con el kirchnerismo actualmente gobernante (cabe la pregunta de por qué el kirchnerismo nunca dijo que estos componentes antes menemistas y neoliberales se hallaban en sus filas...). También se ve cómo el centro y la (¿centro?) derecha (Solá, Macri, Duhalde, De Narváez) dentro del peronismo (incluso en el caso de Macri, que también supo cruzar por las listas partidarias con el PJ en su inicio como candidato político...) cierran fuerzas para una próxima candidatura. Del mismo modo, las organizaciones propietarias del campo nuevamente buscan agitar el conflicto que quedó en una doble derrota (propia y del gobierno nacional) hace un año. En este 2009 electoral ya lanzado, conviene dejar de marearse con tanto movimiento y advertir la pasividad de los cambios nulos... Así que acá va una yapa que espero que disfruten.

martes, 17 de febrero de 2009

Filosofía, Estado y conflicto: a propósito de Gaza

En el día de ayer asistí a una conferencia en el Centro Cultural de la Cooperación (CCC) sobre la situación actual en la Franja de Gaza y el conflicto palestino-israelí. A dicha actividad asistieron en el panel (por orden de exposición) el periodista Pedro Brieger (Marca de Radio y Visión 7 Internacional), Daniel Silber (Presidente del ICUF - Idisher Cultur Farband / Federación de Entidades Culturales de la Argentina), el Rabino Adrián Herbst (Comunidad Bet El) y el filósofo Dr. León Rozitchner (Facultad de Ciencias Sociales, UBA). Coordinó el mismo la Dra. Susana Murillo (Facultad de Ciencias Sociales, UBA) y la organización estuvo a cargo del Dr. Atilio Boron (Director del PLED del CCC).

Además de decir que la sala rebozó la capacidad de más de 150 personas desde media hora antes de comenzar la actividad, la misma me pareció muy interesante. En especial por las intervenciones de Brieger y Rozitchner.

Desde ya que la mesa estaba compuesta por disertantes de orígen judío y ningún musulmán. Pero no por ello la mesa -al menos en una gran mayoría- se manifestó apoyando las acciones del Estado de Israel sobre la Franja de Gaza y el pueblo palestino. Todo lo contrario, la mesa se manifestó en amplia mayoría crítica a lo que se consideró un ataque de Israel hacia el pueblo palestino; y en todos los disertantes se abogó por una salida dialogada por la paz.

La composición de la mesa despeja cualquier idea de "anti-semitismo" en las argumentaciones e intervenciones dadas. De hecho, los pueblos árabes son también semitas, al igual que el pueblo judío y el pueblo palestino. Pero más allá de este "detalle", creo que es posible criticar el accionar de un Estado simplemente por el juicio que este merece la luz de las opiniones y argumentos que sean de peso. Y ello incluye a Israel. Y la crítica que le pueda valer el accionar de este Estado dista de poder ser achacada de anti-semitismo, porque de lo contrario es posible caer en el hermetismo de la imposibilidad de juzgar el accionar del Estado de Israel y se perseguirá como anti-semita a todo aquel que intente observar o analizar con sentido crítico sus acciones bélicas.

Pero deseo pararme en las dos intervenciones que más me interesaron dentro de la charla. Empezando por la de León Rozitchner. El filósofo directamente hizo una intervención fuertemente crítica al Estado de Israel pero preguntando en forma directa al Rabino Herbst cómo era posible la edificación de un "Estado de Israel" basado en un mito no judío, lo cual acarreaba un problema que implicaba el propio accionar de Israel hoy.

El planteo era complejo y merece toda una introducción. Rozitchner planteó que la fundación de todo Estado se basa en la existencia de un mito, un mito fundante. Algo que remita a la idea de un inicio común, la idea de nación, algo que identifique a un conjunto de personas como comunidad, como parte de algo común. Y tomó el análisis de Karl Marx en "La Cuestión Judía" (1843) planteando que la fundación del Estado moderno se daba sobre la escisión entre la materialidad y la espiritualidad o idealidad. Y que tal escisión es un mito fundante cristiano. La comparación la dio en la fundación del Estado Vaticano en donde se reproduce la escisión de la espiritualidad del aparato "iglesia" de la materialidad (aunque ideal) del Estado del Vaticano en sí, aunque ambos tengan la misma cabeza: el Papa. La continuidad de dicha representación simbólica está en la formación del Sacro Imperio Romano-Germánico, es decir del Estado germano: lo que con los siglos será Alemania; pero además como modelo del Estado Occidental, y por ende reproducido a lo largo y ancho de Europa, y consecuentemente del mundo a posteriori.

La idea de una Virgen María "sin pecado concebida" es un símbolo de la separación tajante y brutal del cristianismo entre lo sensorial y lo trascendente. La idea de que una mujer conciba al hijo de Dios sin mantener relación carnal es una idea sólo concebida en el cristianismo, no en el judaísmo.

La pregunta de Rozitchner fue entonces cómo es posible que hoy el pueblo judío intente edificar o justificar la edificación de un Estado de Israel basándose en el mito de todo Estado moderno, es decir el mito cristiano y no un mito judío, propio, que no contenga la separación manifestada lineas arriba y que devendrá además en la repetición y despliegue de un sistema de producción específico (el capitalismo) que mantendrá la idea de la escisión en diversos órdenes (lo político y lo económico; el capital y el trabajo, etc). Pues este Estado Occidental-Capitalista montado sobre el mito fundante cristiano tomará una lógica de reproducción técnica que a la postre se cristalizará en el despliegue para la guerra, el avance armamentista, la lógica de muerte. A lo que yo en momentos de escuchar la disertación relacioné con lo que, en palabras de Max Horkheimer, podríamos llamar la "razón instrumental", o en palabras de Herbert Marcuse sería la idea de un "tánatos" (como la idea de la pulsión de muerte de la civilización moderna, aplastante, represora y alienante) y enfrentada a la noción de un "eros", identificado con lo afectivo, la pulsión de vida y lo materno (según Freud).

Más aún, continuó Rozitchner: ¿cómo es posible esa pretensión para que el Estado (moderno, occidental) de Israel logra edificarse y mantenerse en una lógica de reroducción de la pulsión de muerte, que es la misma lógica del mismo modelo de Estado -y he aquí la paradoja- que cometió la shoá (el holocauso) sufrida por el propio pueblo judío a manos de la prolongación histórica del Estado fundado sobre el mito cristiano: el III Reich alemán? Por ende, preguntó, ¿cómo es posible justificar la construcción de un Estado de Israel sobre bases y mitos no-propios y que además acabarán por perpetrar los crímenes de los cuales los propios judíos fueron víctimas, proyectándolos ahora hacia terceros: el pueblo palestino?

La intervención de Rozitchner fue compleja pero, a mi entender, brillante. A tal punto que el Rabino Adrián Herbst -quien defendió la existencia del Estado de Israel como tal y habló del Estado de Israel como "un Estado que se defiende" y no que ataca- debió responder con un "no sé", que desnudó además la chatura de los argumentos pro-israelíes.

Pedro Brieger por su parte se separó de León Rozitchner, no por la condena a los actos israelíes en Gaza, sino por un punto de vista mucho más político-práctico. Según su visión, el principal problema no era la justificación de la edificación de un Estado israelí bajo un mito no judío, sino un hecho histórico: la creación de un Estado de Israel en un lugar geográfico donde no se manifstó mayormente la tragedia del holocausto (esto es, un lugar fuera de Europa Occidental como lo es Palestina), y el hecho de que tal creación se dió en un lugar además poblado. Para Brieger la decisión de la ONU de superponer un Estado sobre un terriotorio que era socialmente palestino como "solución" al holocausto, fuera además del lugar del conflicto originario de tal decisión (la II Guerra Mundial, que principalmente se luchó en Europa), es lo que ocupa el centro del problema que hoy se ve reproducido en Gaza.

Sin desear polemizar con ninguna de las interpretaciones ni mucho menos, considero que una no invalida a la otra. Un hecho es la concepción filosófico-histórica de un "Estado de Israel" y sobre qué bases, y otros son los hechos políticos que llevaron a cuenta para la creación de tal Estado. Ambos ocurrieron y son partes constituyentes del Israel moderno.

domingo, 15 de febrero de 2009

Nuevo referéndum en Venezuela

El pueblo venezolano volvió a votar. Y volvió a votar por Chávez. Ya hemos perdido la cuenta de la cantidad de elecciones que el venezolano ha ganado en estos 10 años de gestión. Y el plebiscito por el cual se aprobó la reforma constitucional para permitir su reelección en forma ilimitada, ha sido con más de la mitad de la voluntad expresada en las urnas: el 54% de los sufragios.

La oposición parece haber perdido el rumbo. Es que ya ha utilizado todos los mecanismos a mano de los que podía asirse, los democráticos y los no: elecciones presidenciales, legislativas y de gobernaciones, lock outs patronales, boicots productivos, e incluso un golpe de Estado apoyado por el gobierno de los EEUU y que duró solamente dos días. Hoy ha sido derrotada una vez más, abriendo además el camino para prolongar no sólo la denominada "Revolución Bolivariana" sino más directamente el mandato de Hugo Chávez en la gestión presidencial.

Es que es la oposición la principal responsable del mandato de Chávez: este líder indiscutido de la mayor transformación social en la historia de su país, irrumpió en la escena pública a partir del colapso de un sistema político sumido en la bancarrota y la corrupción, expresión de lo cual fue el estallido social de 1989 conocido como el "Caracazo". El "Caracazo" manifestó el profundo rechazo popular al sistema bipartidista que alternaba el poder entre partidos conformados por democristianos y conservadores como COPEI y el socialdemócrata y centrista Acción Democrática.

Tras el "Caracazo", Chévez intentó supropio y fallido golpe de Estado, asumiendo para sí toda la responsabilidad del mismo, así como las consecuencias de tal acto. Ello le valió una condena a prisión que cumplió y tras la cual retornó a la escena política con un movimiento propio que lo llevó a la presidencia en forma democrática y con un apoyo abrumador por parte de la población en febrero de 1999.

Desde entonces las conquistas de la "Revolución Bolivariana" han profundizado el proceso de transofrmación social más importante en la historia de ese país. La pobreza extrema se redujo del 17,1% a un increíble 7,9%. Creció la tasa de escolaridad y la de preescolaridad del 40% al 60%. Subió mucho la representación legislativa femenina y cuatro mujeres hoy encabezan la Corte Suprema, la Procuración General, el Consejo Nacional Electoral y la Asamblea Nacional. La tasa de mortalidad infantil cayó de 27 por mil a 14 por mil. El acceso al agua potable subió del 80% al 92%. Bajó mucho el coeficiente de desigualdad entre los hogares, el país escaló posiciones en el índice de desarrollo humano de la ONU, creció la expectativa de vida, bajó el desempleo, subió el trabajo en blanco con respecto al negro, se blanquearon millones de jubilados, el consumo alimentario creció un 170%... Estos no han sido sólo números, sino que son cambios reales en la estructura poblacional de Venezuela.

Pero el proceso continúa con dificultades. La economía venezolana todavía depende básicamente del petróleo y no ha logrado diversificarse durante estos 10 años. Además, hablando de dependencias, el proceso depende fuertemente aún del personalismo de Chávez, que se acrecienta con el resultado de esta elección.

¿Pero qué pasó? ¿Por qué hoy Chávez gana un referéndum que había perdido hace año y medio atrás? Porque la realización de un plebiscito para la reforma constitucional no se hace por primera vez: en 2007 Chávez intentó impulsar una reforma (incluso más compleja que la presente) en la que estaba incluída la reelección presidencial. Y la perdió. Fue el primer revés en 8 años de mandato, y parte no menor de la derrota se la relacionó con la cláusula que permitía la reelección. Si ello justificó una derrota en 2007 ¿por qué ahora gana? Esa es la pregunta que nadie se está haciendo... Incluso medios declaradamente opositores a Chávez, como la CNN, manifestaron expresiones tales como "Se aprueba la reelección indefinida de Chávez con el 46% en disidencia". ¿Qué clase de titular es ese? ¿Cuál es la noticia que se quiere transmitir? Insisto, la pregunta que nadie desea hacer(se) es cómo es que Chávez gana ahora, con más de la mitad del apoyo popular, un referéndum que perdió hace casi dos años atrás... Si en aquel momento desde aquí interpretamos ese hecho como un revés para Chávez, ¿por qué hoy no se dice que estas elecciones resultan un duro revés para la oposición?

Tanbién hemos manifestado desde aquí las dificultades y las objeciones de la dependencia de un proceso de transformación social de la figura de un líder carismático. Seguimos sosteniendo que los procesos deben subistir y trascender a las personas que los impulsan, pero no dejamos de reconocer que ello muestra un grado de complejidad no menor.

Sería quizás muy saludable el pensar en una Revolución Bolivariana post-Chávez, o mejor dicho, más allá de Chávez, para celebrar los cambios sociales profundos que se están suscitando en Venezuela, con Chávez.

martes, 10 de febrero de 2009

Los cristales con que la OMC mira el mundo

La crisis es más que un hecho: es una tragedia. No obstante, las opciones para salir de ella siguen siendo los mismos de cuando ésta aún no había estallado. Más aún: siguen siendo los mismos que la llevaron a ser realidad...!

El Banco Mundial recientemente emitió un informe en el que prevé una caída del comercio mundial en aproximadamente un 2% en el presente año. Esta contracción será la primera en 27 años, dato para nada obviable cuando las comparaciones de la actual crisis la emparentan con la de la década de 1970 o la de 1930. Recordemos que el comercio mundial creció un 6% desde los ´90 -con bajas de aranceles de un 25% promedio a un 10% promedio-, por lo que esta contracción no pasa desapercibida. Esto tendrá repercusiones a su vez en el PIB de los países centrales: para que el PIB pueda crecer un 3%, el comercio deberá hacerlo en un 8%. Y frente a lo anunciado por el BM, sobre la reducción del 2% del comercio mundial y del 3,5% de los PD, esta perspectiva está muy lejos de poder ser alcanzada...

Los más perjudicados en este escenario, según el reporte del BM, serán los países desarrollados (PD), que en su conjunto verán reducidas sus exportaciones un 3,7% y sus importaciones 3,4%, pero especialmente los países de la UE: éstos tendrán bajas de un 5,6% y 6,2%, respectivamente. ¿Los países más comprometidos? Francia (reducción de un 8,2% de las expo) y Alemania (reducción de un 6,6%). Pero también Japón (reducción de un 7,6%) y Canadá (de un 5,4%). EEUU tendrá la misma reducción de Brasil: 2,6% en sus exportaciones.

Por su parte, los países en desarrollo (PED) en su conjunto mantendrán su participación, e incluso la verán incrementar al compás de la retirada de los PD: tendrán un aumento de un 2,1% de sus exportaciones, y del 2,4% de sus importaciones. Pero esa participación en aumento no provendrá de América Latina. ¿El motivo? Su alto grado de apertura económica, que precisamente la expone a los efectos de la crisis.

La ecuación es así: cuanto mayor es la apertura económica, mayor es el riesgo al impacto externo de las crisis. América Latina, luego de la década de los ´90, abrió sus mercados y sus economías, y en muchos casos casi unilateralmente sin recibir beneficios a cambio. Hoy, esos beneficios prometidos en el largo plazo por la panacea del liberalismo económico globalizado, no sólo brillan por su ausencia sino que además ya se sienten efectos negativos con la crisis. Una crisis no generada en la región, además.

Así pues, América Latina tendrá -siempre citando al BM- una caída del 2,1% en las expo y del 3,9% de la impo para este 2009. Para el caso argentino, los números acompañan la tendencia: caída de un 0,7% de las exportaciones y caída del 4% de la importaciones para este año.

Hasta los "países modelo" al momento de mencionar los bienaventurados efectos del librecambismo, también recibirán un impacto: la UE, "modelo de integración" por excelencia, será la más afectada por la crisis, y Chile verá aumentado sus valores de exportación en un 4,6%, pero que en el mediano plazo recibirá el coletazo de la desastrosa caída de sus importaciones: de una expansión del 14% en 2008 a una contracción del 0,4% para el 2009.

Es una reacción completamente "natural" que, frente a una crisis de semejante tamaño, la disminusión de las aperturas económicas sean un hecho. Ello hace que en las portadas de las revistas y diarios económicos se hable de "reauges proteccionistas" o que incluo el Primer Ministro británico, Gordon Brown, introduzca una polémica al inferir que lo que se está viviendo es ya lo que posiblemente sea un proceso de "desglobalizaión".

El hecho es que ningún PD creció ni se desarrolló sin medidas fuertemente proteccionistas o expansiones coloniales y el pillaje que supimos sufrir con, por ejemplo, la conquista de América por parte de las potencias europeas. El libre comercio vino después, cuando los PD ya estaban industrializados y necesitaan colocar sus excedentes de mercancías industriales, al tiempo de hacerse de materias primas y mano de obra barata.

En este escenario se ven lascontradicciones del caso: el "compre americano" (buy american) del presidente estadounidense Barack Obama debió ser retocado como política económica a raíz de la reacción condicionante de sus socios comerciales y de la OMC: el Senado estadounidense -el sector político más conservador dentro de las instituciones de gobierno de ese país- le obligó al Presidente modificar la versión original de su plan económico -con el cual ganó las elecciones- para que se aplique "de manera coherente con las obligaciones de EEUU bajo los acuerdos comerciales" (dixit) como los tratados firmados ente la OMC.

La OMC, por su parte, volvió a la carga en la boca de su recientemente reelegido Director General Pascal Lamy, diciendo que el logro de un acuerdo en la actual ronda de negociaciones (la Ronda de Doha, que debió haber finalizado en 2007) brindará el armazón jurídico necesario para resolver la crisis, evitando caer en un "proteccionismo aislante" entre naciones, y siempre invocando el fantasma de las guerras comerciales que llevaron a las guerras mundiales que causaron 70 millones de muertos entre ambas. Como si las actitudes comerciales de los países hubieran cuasado los motivos de ambas guerras, obviando los regímenes fascistas, el nazismo, los gobiernos conservadores en Occidente, los modelos capitalistas de acumulación expansiva y los modelos fascistas de acumulación intensiva, el colonialismo, etc. Lamy parece haber abandonado los discursos de "amplios consensos" y ahora habla de "disciplina colectiva" al momento de presionar en favor del libre comercio.

La recesión es inevitable. El tema a discutir es quién va a costearla. Quién pagará los costos de esta crisis: si el capital transnacionalizado vía reducción del comercio y "cerrándose" ante el aumento de medidas proteccionistas, o si lo hará la fuerza de trabajo vía aumento de la desocupación y de la flexibilización de las modalidades de trabajo.

El debate, por ende, centrado en "libre comercio vs. proteccionismo" es un falso debate, ya que es una discusión que no parte desde la profundidad que subyace a la complejidad del caso. El tamaño de la actual crisis, que mueve las entrañas básicas del capitalismo occidental, merece que se debata el modelo de producción mismo, es decir: para qué se produce, cómo se produce, para quién se produce. Este tono del debate aplicaría una impronta diferente que actualmente no se tiene en cuenta cuando de habla de librecambismo o de proteccionismo: ¿para qué se utiliza el proteccionismo y para qué se utiliza el librecambismo? Porque ambos se toman como medidas ya dadas, sin discusiones más allá de si deben ser tomadas o no. Lo que debe ser replanteado, en sí, es el modelo de crecimiento, y su sustentabilidad ambiental y social: si queremos un modo de acumulación rapáz, concentrado y exponencial que agotará los recursos que tenemos a costa del disfrute de los mismos por parte de nuestras próximas generaciones, o bien el lograr una generación de riqueza que tenga en cuenta el medio ambiente y el progreso social, basado en justicia, equidad y sustentabilidad.

La globalización no es simplemente el aumento de los flujos comerciales. Es un proceso político-económico determinado que, apoyado en la tecnología, implica la transnacionalización de las empresas (ergo, del capital) y la reducción de la fuerza de trabajo en su participación del proceso de acumulación como parte del reacomodamiento de las fuerzas de producción.

Este proceso toma formas específicas en las que se apoya o en las que se impulsa, y que muchas veces se confunde con el fondo y finalidad del proceso: la revolución técnica no es -en principio- la finalidad per sé de la globalización, por lo que no puede definírsela de ese modo.

No es una competencia entre mercado interno vs. mercado externo, sino debatir qué mercado, para qué el mercado, por qué el mercado. Tampoco es el debate mercado vs. Estado, sino qué Estado, para qué el Estado y por qué el Estado.

Las respuestas del status quo, provenientes del Foro Económico Mundial (FEM), se hicieron eco de de eso: de los viejos libretos, los discursos de siempre. Mientras tanto, el Foro Social Mundial (FSM), que se realizó en Belém (Brasil) y alternativo al primero, se animó a dar pasos en torno a este debate de fondo.

Es, en sí, pensar en torno a formas de lo mismo o a debatir las bases de lo que está puesto en crisis. Uno elige.