Investigar es trabajar

sábado, 31 de julio de 2010

Protestas en Cumbre del G-20: más ajuste en plena crisis

El G-20 es el resultado de la ampliación del "Grupo de los 8" (G-8): series de reuniones cumbres entre los primeros mandatarios de los 7 países más ricos del mundo más Rusia. Con la habida crisis económica mundial desde mediados de 2007 y profundizada desde 2008, ese grupo informal de "gestión de la globalización neoliberal" se ha ampliado hasta incorporar a otros actores globales como Brasil, China, India, Indonesia, Argentina... Así, desde 2008 ya se celebraron Cumbres del G-20 en Washington, Londres, Pittsburgh y ahora Toronto.

La Presidenta de Argentina, Cristina Fernández de Kirchner, llegó a Toronto (Canadá) con un discurso en contra el ajuste fiscal, acorde con la postura macroeconómica del actual gobierno. Sobre este tema, su participación no tuvo ecos de ningún tipo, ya que el comunicado final del G-20 estableció metas concretas de reducción del déficit y de la deuda, con la advertencia de que la retirada de los estímulos públicos no ponga en peligro el crecimiento económico. De este modo, las primeras medidas adoptadas por varios gobiernos de países desarrollados de "salvataje" de la economía provada con fondos públicos, ahora parece llegar a su fin, para dar paso al recetario clásico neoliberal de aplicar la reducción del déficit público a fin "reencausar" las economías de cada país.

El comunicado final de la cumbre estableció el compromiso propuesto por Canadá, anfitrión de la reunión, de reducir el déficit a la mitad para 2013, aunque sólo será vinculante para los países avanzados, dijo el 1er. ministro canadiense, Stephen Harper (conservador). Como reflejo de las discusiones previas a la cumbre, el G20 indica que el camino de recortar el gasto público "debe ser a la medida a las circunstancias nacionales" de cada país y "compatible" con el crecimiento económico y con las medidas de estímulo en marcha. "La cumbre refleja una amplia convergencia con las tesis europeas", reivindicó el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durão Barroso.

Con todo, hasta 24 horas antes de la sesión plenaria de países ricos y emergentes, el secretario del Tesoro de USA, Timothy Geithner, insistió en que la cumbre debía centrarse en "potenciar el crecimiento". Pero el comunicado final de la cumbre del G-20 enfatiza la necesidad de acelerar el ajuste de las cuentas públicas.

La intervención de los Gobiernos se limita a los estímulos fiscales (planes de inversión pública, subsidios, recortes de impuestos) "ya existentes", que han supuesto, según el FMI, casi 2% del PIB anual de los países del G-20 durante el periodo 2008-2010. Que el G-20 asuma la línea dura del ajuste presupuestario no significa que no sepa que juega con fuego.

Así, "hay un riesgo de que el ajuste fiscal sincronizado de varias economías pueda tener un impacto adverso en la recuperación", admite el comunicado. Pero el mismo documento también equipara ese riesgo con el de que "el fracaso en la consolidación de las cuentas públicas donde sea necesario, reduzca la confianza y obstaculice el crecimiento", lo cual vuelve a la declaración bastante contradictoria.

El G-20 argumenta además que es necesario recuperar margen presupuestario para poder responder a "nuevas crisis" y a los retos que impone "el envejecimiento de la población" (esto particularmente atendiendo a la situación de los paíseseuropeos y norteamericanos).

"No podemos dejar a las generaciones futuras un legado de déficit y deuda pública", se insiste en el comunicado. Como "respuesta equilibrada" a estos riesgos, los países industrializados se comprometen a "al menos, reducir a la mitad sus déficits públicos en 2013 y empezar a reducir el peso de la deuda pública en relación con el PIB a partir de 2016".

El FMI estima que en esa fecha, la deuda pública de los países avanzados del G-20 habrá alcanzado el 117% del PIB conjunto, frente al 80% de 2007. El texto sigue en su literalidad a la propuesta canadiense, que recoge objetivos alcanzables para Europa y EEUU. Entretanto, los países de la UE ya han puesto en marcha planes para recortar el déficit hasta el 3% del PIB en 2013, partiendo de niveles de déficit que superan en todos los casos el 8%.

Y el propio presidente de EEUU, Barack Obama, envió una carta a los líderes del G-20 en la que se comprometía a reducir el déficit (ahora del 11%) "a la mitad" en 2013 para llegar al 3% en 2015. En todo caso, el objetivo fijado en el G-20 es más exigente para la aAdministración Obama que para los países de la UE, que ya han anunciado drásticos planes de ajuste, con subidas de impuestos y tijeretazos al gasto. Y, a diferencia de lo que ocurre con los programas de estabilidad europeos, no se prevé ningún tipo de sanción si el objetivo no se cumple, algo que ya no pocos analistas asumen como un "acuerdo tibio" como resultado de la Cumbre de Toronto.

A esto también se suma que cada país elegirá el ritmo de ajuste presupuestario, pero, en el mejor de los casos, los estímulos fiscales ya existentes solo durarán hasta 2011, aunque ya hay varios países, como Reino Unido, Francia o España, que han empezado a desmantelarlos este año.

Incluso USA afronta serios problemas para sacar adelante las medidas de estímulo previstas donde el mensaje de la austeridad cala entre representantes y senadores: el Congreso tumbó la semana pasada iniciativas para prorrogar subsidios a los parados y beneficios fiscales a las PyMEs.

Con todo, la Canciller alemana, Angela Merkel, expresó que "Hablando con franqueza, es mucho más de lo que esperábamos, que los países industrializados se hayan comprometido así, es un éxito". Pero sus palabras contrastaron con las de varios dirigentes de los países emergentes.

"Reducir el déficit a la mitad para algunos países es un ajuste draconiano, cuando uno se pasa en la medicina puede matar al paciente", recalcó el ministro de Exteriores brasileño, Guido Mantega; al tiempo que "La política de austeridad es un desastre, nosotros ya lo experimentamos en 2001", dijo la presidente de la Argentina, Cristina de Kirchner, en referencia período previo al impago de la deuda pública que se produjo aquel año.

Pero el texto final del G-20 fue en otra dirección aunque la oposición de los emergentes -con niveles de déficit inferiores- quedó reflejada en el comunicado, ya que no se les aplicará el objetivo mínimo de déficit pactado por las economías industrializadas.

Es una señal más de la fragmentación de lo que en las primeras cumbres del G-20 fue un impulso coordinado contra la crisis. Al término de la cumbre, Obama prefirió una formulación más diplomática: "Cada país establece su camino, pero todos nos movemos en la misma dirección".

Como estaba previsto, también se deja a cada país que decida cómo garantizar que la banca financie los rescates, pasados o futuros, de entidades en problemas. "Algunos países están desarrollando impuestos al sector financiero; otros exploran una aproximación diferente". Con ello, la aplicación de un impuesto internacional al movimiento de capitales (como ser la Tasa Tobin) no parece estar pronta a ser tomada, aunque los reclamos por parte de distintos sectores de la "sociedad civil" así lo demanden.

El resquebrajamiento del consenso internacional deja grietas por todo el comunicado. Por ejemplo, se incluye una mención a la necesidad de que los países emergentes refuercen sus redes de seguridad social y flexibilicen sus tipos de cambio, pero China se opuso a que se incluyera una referencia elogiosa de su decisión de apreciar el yuan, no fuera a ser que se tome como precedente. Y el texto del pomposo 'Marco para un Crecimiento Fuerte, Sostenible y Equilibrado' sólo arroja por ahora conclusiones genéricas, como que los países con déficit comercial deben reforzar su capacidad de ahorro, mientras que los que acumulan saldos positivos deben incentivar la demanda.

Esas y otras recetas, como las reformas de los mercados laborales, "sobre todo en países que perdieron productividad", permitirían incrementar el PIB mundial un 2,5% más cada año y crear 52 millones de puestos de trabajo, según las conclusiones de un informe del FMI, del que no se precisó como se llega a esas cifras...

Como también estaba previsto, el G-20 deja para la cumbre de noviembre, en Corea del Sur, los compromisos pendientes en la reforma financiera o los cambios en el FMI.

Tras los fallidos intentos por resucitar la Ronda de Doha de la OMC -un acuerdo comercial mundial que se negocia desde hace 9 años- los líderes de países ricos y emergentes evitan volver a poner un plazo y se limitan a pedir una "conclusión ambiciosa tan pronto como sea posible". Por último, los líderes del G-20 confirmaron que la cumbre de 2011 se desarrollará en Francia y que habrá otra reunión en 2012, esta vez en México.

Pero los países que forman parte del G-20, que suman el 85% del PIB mundial, han llegado a un consenso en otros aspectos, como en la necesidad de exigir mayores dotaciones de capital a la banca, para que resista mejor los envites de la crisis. Así, da su total apoyo a las negociaciones que hay en marcha en el Comité de Supervisión de Basilea, donde se negocian nuevas exigencias, conocidas como Basilea III.

Protestas sociales

La Cumbre en Toronto no ocurrió al margen de las masivas movilizaciones sociales que suelen haber para estos momentos. Es que hablar de polítias de ajuste en plena crisis económica mundial es trasladar los costos económicos para que sean asumidos socialmente, lo cual conlleva a que los sectores afectados se sientan legitimados a rechazar ese programa.

También carece de legitimidad el propio proceso de convocatoria del G-20. Heredero del proceso del G-8, el G-20 toma -aun dentro de la informalidad- el papel de otorgar direccionamiento al proceso de globalización. Esto era dado en su momento or dos grandes momentos: el G-8 y el Foro Económico Mundial (FEM) que cada año se da cita en Davos (Suiza) y que involucra a los principales actores del sector privado (empresas transnacionales) y algunos invitados "de lujo" (mandatarios y ex mandatarios de países de peso en la economía global, economistas de renombre, y a veces también estrellas de rock como el cantante de U2, Bono).

Los encuentros del G-8, y ergo los del G-20, han carecido de legitimidad política para que se arroguen la "responsabilidad" de la gobernanza global. Máxime en momentos de crisis internacional, cuando los costos de la misma pretenden ser socializados, aunque no así ha ocurrido cuando la globalización daba beneficios...

Precisamente, el año pasado, la Asamblea General de la ONU llamó a un "G-194" (es decir una reunión plenaria ya no con solamente 20 países no elegidos por nadie para direccionar la crisis, sino con la totalidad de los países miembros de la comunidad internacional) para intentar tomar medidas generales sobre la actual situación. Dicha reunión fue boicoteada principalmente por los mandatarios de los países desarrollados y minimizada por los medios de comunicación, por lo que acabó perdiendo la visibilidad e importancia que tenía, así como el peso político de la misma.

Toronto vio la Cumbre entonces con masivas movilizaciones de protesta, reflejando la contradicción de gobernantes encerrados debatiendo el futuro próximo de la economía global frente a cientos de miles de manifestantes de los pueblos de distintas partes del mundo que expresaban su descontento.

Hubo disturbios y hubo represión: entre 500 y 600 detenidos fueron a parar a las celdas de la policía canadiense, la cual usó gases lacrimógenos y balas de goma para dispersar las manifestaciones (algo quizás "habitual" para quienes vivimos de este lado del mundo, pero en absoluto para la sociedad canadiense). Y aunque las manifestasiones más masivas ocurrieron pacíficamente durante el día 27, hubieron altercados, corridas y algunos desmanes hacia el día 28 de junio.

Que continúen las reformas

En términos generales, el G-20 atrasó el rediseño de un nuevo sistema financiero global, aunque dio ánimos para que cada gobierno continúe con sus políticas locales y a someterlas a una mayor supervisión del FMI, tal y como se acordó en las cumbres de Washington, Londres y Pittsburgh.

Pidió que se imponga una mayor regulación y transparencia a los mercados de derivados (subprimes), a las agencias de calificación de riesgo, y a los fondos de alto riesgo, que estuvieron en el ojo del huracán durante la reciente crisis, pero medida que no difiere de lo acordado previamente en las Cumbres anteriores y que poco resultado se han obtenido hasta el momento.

La declaración final de la cumbre también hizo referencia al bloqueo de las negociaciones de Doha para liberalizar el comercio, y pide al respecto que las conversaciones finalicen "lo antes posible". También pide a los países que eviten en los próximos tres años, hasta el 2013, los países eviten imponer barreras comerciales al comercio y a las inversiones, insistiendo así con las políticas de libre comercio vigentes desde los ´90, aún en un contexto de crisis mundial.

El G-20 establece que la próxima cumbre se celebrará en noviembre en Corea del Sur, en tanto que en el 2011 la acogerá Francia, y en el 2012 el país anfitrión será México.

viernes, 30 de julio de 2010

¡Me hago doctor! (humor)

El mundo de la investigación científica no es sencillo. Pero a la rigurosidad, el empeño, el estudio constantes, se le suma la gran precariedad laboral.

Aquí ponemos un video hecho por becarios catalanes a modo de burla -y también de autocrítica, por qué no- que refleja muy bien la situación de un jóven becario investigador que, siendo ya profesional (en este caso de medicina), decide "abrazar la vida académica", como suele decirse, más por necesidad ante una precarización mayor o directamente el desempleo, que por una verdadera alternativa vocacional.

Por supuesto que no faltan respuestas a esto que digan que entonces el sistema científico está lleno de holgazanes que sólo se acomodan dentro de la academia por la mediocridad de su perfil frente a un mundo laboral altamente competitivo, y que la salida para "depurar" el sistema científico de estos elementos es restringirlo aún más.

Creemos que el sistema científico es, como cualquier otro ámbito, fiel reflejo del estado de la sociedad. Si pretende conservarse un sistema altamente precarizado, sin derechos laborales para los que ingresan a él, de una alta explotación y multiplicación de tareas por la que los becarios se convierten en mano de obra ya no barata sino gratuita, y no otorga derechos que hoy día están siendo, además, fuertemente amenazados en el mundo laboral; difícilmente logre tenerse un ámbito científico de excelencia. La rigurosidad empieza por casa: si se pretende becarios serios, el sistema debe corresponder a tal exigencia siendo de igual o mayor seriedad.

Los becarios no poseen los derechos laborales mínimos. Y no es algo que pase solo aquí en Argentina, dado que nuestro país ha copiado litaralmente los sistemas del "1er mundo" europeo y norteamericano, en donde la precarización laboral y el trabajo en negro reinan. El video es español y expresa una realidad que también puede palparse entre los becarios argentinos...

Un becario no goza siquiera de salario sino que recibe un "estipendio", un "emolumento", una beca que se fija por un contrato de duración de entre dos y cuatro años (prorrogables a seis en algunos casos, si sumamos tiempos de maestrías y de doctorados) con lo cual no se reconoce al becario como trabajador formal. Por ende, la ley laboral no lo proteje. No tiene derecho a vacaciones pagas, no se le hacen aportes previsionales, no tiene licencias (ni siquiera por caso de maternidad), ni por enfermedad. No posee obra social y mucho menos posibilidad de sindicalizarse. Ni qué decir de indemnizaciones frente a exclusiones injustificadas de los proyectos de investigación (que bien podrían calificarse como despidos en esos casos). Obviamente no puede ejercer el derecho de huelga ni puede participar en negociaciones colectivas (paritarias) con su empleador: el Estado. Con ello las becas reciben aumentos de forma unilateral y espasmódica, con loque los montos -que de pos sí son bajos- se estancan además en el tiempo.

Con lo dicho también se comprueba otra gran cuestión: el Estado, que es quien debe garantizar l cumplimiento de la ley y el otorgamiento de los derechos sociales, es el empleador que más trabajo en negro utiliza...

Para quienes tenemos la vocación de la investigación (me dedico al ámbito científico dentro de la disciplina del Derecho), esta situación es altamente inestable. Al no poseer trabajo con recibo (trabajo "en blanco") es imposible acceder a créditos hipotecarios, por ejemplo. Con lo cual, el sistema exige que uno sea Doctor (es decir, aquel que cumplió con su etapa de becario y ha presentado y defendido su Tesis Doctoral) a la pronta edad de unos 35 años sin que con ello uno haya logrado ni el menor grado de estabilidad en su entorno social (que es de por sí inestable).

Hace unos 20 o 30 años, el Doctorado era la coronación de una carrera académica. La cúspide, el máximo logro de una vida dedicada a la investigación. Hoy no. No es extraño encontrar Doctores que poco rozan los 30 años y que todavía no han logrado vivir solos, puesto que la situación que describimos fuerza a que resulte más barato seguir domiciliado en casa de sus padres o en departamentos rentados con amigos en una postal digna de un flamante adolescente. Esta situación difícilmente se correspondacon un perfil maduro para el rigor científico, con lo cual todo se convierte en un círculo vicioso: investigadores psicológicamente inmaduros que trabajan precarizados en un sistema científico también inmaduro y precario que ni los reconoce como trabajadores.

Por ello es que llevamos el lema de "investigar es trabajar". Como un modo de recordar que la investigación científica no es un hobby, no es un pasatiempo. La investigación requiere como requiscito obligatorio, la exclusividad en las tareas. Ergo, sólo se puede ser docente, ¡pero cuidado!: no con dedicación exclusiva. Por supuesto que la exclusividad no es remunerada como se exige, con lo cual tendremos docentes e investigadores altamente especializados pero mal pagos.

Frente a esta adversidad, vale entonces un momento de distención como para reirse de nosotros mismos. Pero también para reflexionar en la crítica.

miércoles, 28 de julio de 2010

ONU aprobó resolución sobre derecho al agua como derecho humano

Parece algo básico. Tanto, como que resulta a simple vista una pérdida de tiempo declarar al acceso al agua potable como un derecho humano. Pero no lo es. Por más increíble que parezca, en pleno siglo XXI, el acceso al agua potable aún no estaba garantizado a nivel internacional como un derecho fundamental para la vida humana.

En el día de hoy, la Asamblea General de la ONU emitió una Resolución que declara el derecho al agua potable como un derecho humano. El texto fue propuesto por la delegación de Bolivia y la propuesta fue fuertemente apoyada por ONGs canadienses como el Councill of Canadians y el Blue Planet Proyect, y la resolución fue adoptada por 122 votos a favor (incluyendo Bolivia y Argentina), ninguna en contra y 41 abstenciones (incluyendo Canadá).

La resolución reviste de importancia dado que las previsiones oficiales preveen una transferencia de este recurso vital de los países del sur a los del norte (como muestran los mapas: la situación actual de agua disponible como recurso al día de la fecha y la proyección para el año 2025).

El texto –propuesto por Bolivia– recuerda que más de 2.600 millones de personas viven sin instalaciones sanitarias adecuadas, lo que contribuye a la muerte anual de 1,5 millones de niños por enfermedades relacionadas con la falta de salubridad.

Antes de la votación, el embajador de Bolivia ante la ONU, Pablo Solón, subrayó la importancia de entender el acceso al agua y al saneamiento como derechos y hacerlos realidad: “Según el reporte del 2009 de la Organización Mundial de la Salud y de UNICEF, cada día, 24.000 niños mueren en los países en desarrollo por causas que se pueden prevenir como la diarrea producto de agua contaminada. Esto significa que muere un niño cada tres segundos y medio: uno, dos tres… Como dicen en mi pueblo: ´ahora es cuando´”, puntualizó.

La resolución insta a todos los países y organizaciones internacionales a aportar recursos financieros y tecnología para lograr un acceso universal poco costoso al agua potable y el saneamiento.

Destaca, asimismo, la responsabilidad de los Estados de promover y proteger con el mismo celo todos los derechos humanos.

La representante de Argentina, ministra Ana María Bianchi, explicó el voto a favor de su país: “La Argentina entiende que es una de las responsabilidades principales de los Estados asegurar a sus habitantes el derecho al agua como una de las condiciones fundamentales para garantizar el derecho a la vida y para asegurar un nivel de vida adecuado”, dijo.

Aquí ofrecemos el borrador de la declaración a la fecha 26 de julio y que fuera sometido a la modificación y votación de la Asamblea General (lamentamos que esté solamente disponible en inglés):

"DRAFT RESOLUTION
The Human Right to Water and Sanitation


Item 48 of the General Assembly: Integrated and coordinated implementation of and follow-up
to the outcomes of the major United Nations conferences and summits in the economic, social and related fields.

Antigua and Barbuda, Bahrain, Bangladesh, Benin, Bolivia (Plurinational State of), Burundi, Central African Republic, Congo, Cuba, Dominica, Dominican Republic, Ecuador, El Salvador, Fiji, Georgia, Haiti, Madagascar, Mauritius, Nicaragua, Nigeria, Paraguay, Saint Vincent and the Grenadines, Samoa, Saint Lucia, Saudi Arabia, Serbia, Seychelles, Solomon Islands, Sri Lanka, Tuvalu, Uruguay, Vanuatu, Venezuela (Bolivarian Republic of), Yemen.

The General Assembly
Recalling its resolutions 54/175 of 17 December 1999, The Right to Development, 55/196 of 20 December 2000 proclaiming 2003 as the International Year of Freshwater, 58/217 of 23 December 2003, proclaiming the International Decade for Action, “Water for Life” (2005–2015), 59/228 of 22 December 2004 and 61/192 of 20 December 2006, proclaiming 2008 as the International Year of Sanitation, 64/198 of 21 December 2009 regarding the Midterm comprehensive review of the implementation of the International Decade for Action, “Water for Life,” Agenda 21 of June 1992, the Habitat Agenda of 1996, the Mar del Plata Action Plan of 1977 adopted by the United Nations Water Conference, and the Rio Declaration on Environment and Development of June 1992,

Recalling the Universal Declaration of Human Rights, the International Covenant on Economic, Social and Cultural Rights, the International Covenant on Civil and Political Rights, the International Convention on the Elimination of All Forms of Racial Discrimination, the Convention on the Elimination of All Forms of Discrimination Against Women, the Convention on the Rights of the Child, the Convention on the Rights of Persons with Disabilities and the Geneva
Convention relative to the Protection of Civilian Persons in Time of War,

Recalling also all previous resolutions of the Human Rights Council on “human rights and access to safe drinking water and sanitation,” inter alia, resolutions 7/22 of 28 March 2008 and 12/8 of 1 October 2009 related to the human right to safe and clean drinking water and sanitation, General Comment 15 of the Committee on Economic, Social and Cultural Rights on “The Right to Water,” the “Report of the United Nations High Commissioner for Human Rights on the scope and content of the relevant human rights obligations related to equitable access to safe drinking water and sanitation under international human rights instruments,” as well as the “Report of the independent expert on the issue of human rights obligations related to access to safe drinking water and sanitation,”

Deeply concerned that approximately 884 million people lack access to safe drinking water and that over 2.6 billion do not have access to basic sanitation, and alarmed that approximately 1.5 million children under 5 years of age die and 443 million school days are lost each year from water and sanitation related diseases,

Acknowledging the importance of equitable, safe and clean drinking water and sanitation as an integral component of the realization of all human rights,


Reaffirming the responsibility of States for the promotion and protection of all human rights, that are universal, indivisible, interdependent and interrelated, and must be treated globally, in a fair and equal manner, on the same footing and with the same emphasis,


Bearing in mind the commitments made by the international community to achieve fully the Millennium Development Goals, and stressing, in that context, the resolve of Heads of State and Government, as expressed in the United Nations Millennium Declaration, to halve, by 2015, the proportion of people unable to reach or afford safe drinking water, and to halve the proportion of people without access to basic sanitation, as agreed in the Johannesburg Plan of Action,

Declares the right to safe and clean drinking water and sanitation as a human right that is essential for the full enjoyment of life and all human rights;

Calls upon states and international organizations to provide financial resources, capacity building and technology transfer, through international assistance and co-operation, in particular to developing countries, in order to scale up efforts to provide safe, clean, accessible and affordable drinking water and sanitation for all;


Welcomes the decision by the Human Rights Council to request that the independent expert on the issue of human rights obligations related to access to safe drinking water and sanitation present an annual report to the General Assembly, and encourages her to continue working on all aspects of her mandate and in consultation with all relevant United Nations agencies, funds, and programs, to include in her report to the sixty-sixth session of the General Assembly, the principal challenges related to the realization of the human right to safe and clean drinking water and sanitation and their impact on achieving the Millennium Development Goals."

sábado, 3 de julio de 2010

CIJ: Caso sobre ensayos nucleares (1973), medidas previsionales


Presentamos resumen del fallo y en castellano del "Caso relativo a los ensayos nucleares", de 1973, de la Corte Internacional de Justicia (CIJ) entre Francia y Australia y sobre materia de responsabilidad internacional.

Para acceder al mismo, simplemente acceda clickeando el título de esta entrada. El archivo disponible está en formato "pdf" y es disponible gracias a "dipublico.com.ar".

viernes, 2 de julio de 2010

ATTAC y las negociaciones Mercosur-UE

La reiniciación de las negociaciones para establecer un acuerdo comercial entre la Unión Europea (UE) y el Mercosur sigue suscitando preocupaciones y tomas de posición en contra.Hace pocos días publicamos una entrada sobre las expresiones de la ONG Oxfam respecto del tema. Esta vez le toca el turno a ATTAC.

ATTAC es un movimiento social construído en red desde hace una década. Tiene su nacimiento en Francia, pero cuenta con muchos nodos, incluida la Argentina. Precisamente estamos publicando la declaración oficial que ATTAC-Argentina emitió por estos días respecto del relanzamiento de las negociaciones de libre comercio entre UE y América Latina, especialmente con el Mercosur. Sirva como para tener un abanico de posiciones alternativas respecto a la información dominante sobre estos temas.

Declaración de ATTAC Argentina

Por ATTAC Argentina

Desde ATTAC Argentina denunciamos el reinicio de las negociaciones para la firma de un Tratado de Libre Comercio entre el MERCOSUR y la Unión Europea (UE).

Rechazamos el avance de esta negociación por tratarse de un Tratado de Libre Comercio (TLC), que implica las mismas condiciones contractuales de lo que en su momento fue el proyecto del Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA). En estos tratados se incluyen los llamados “nuevos temas” del Comercio Internacional: Inversiones, Comercio de Servicios (agua, salud, educación), Derechos de Propiedad Intelectual (DPIs), Normas de Origen, Compras Gubernamentales. En otras palabras, se trata de un nuevo tratado al servicio de las necesidades de las corporaciones transnacionales, que pretende garantizar la extracción de nuestros recursos naturales y bienes comunes y que ofrece muy poco a cambio a nuestras naciones.

En las últimas dos décadas proliferó globalmente la firma de Tratados de Libre Comercio (TLC) y de Tratados Bilaterales de Inversión (TBIs). Esto se produce bajo el supuesto de que los flujos de inversión extranjera directa (IED), a los que es necesario asegurarles absoluta “seguridad jurídica”, generarán desarrollo económico y social.
En este marco global el bloque del MERCOSUR mantuvo negociaciones comerciales con la Unión Europea entre 2000 y 2004. Estas negociaciones, en ese momento, fracasaron ya que la UE exigía que los países menos industrializados redujeran, sustancialmente, sus aranceles de importación a productos manufacturados. Desde el MERCOSUR se condicionaba esa apertura al compromiso de parte de la UE de abrir su mercado agrícola (altamente protegido y subsidiado) para colocar allí nuestras exportaciones. Esta misma situación, pero a escala global, se ha producido en el marco de la Organización Mundial de Comercio (OMC), en donde las negociaciones por la liberalización comercial en la “Ronda de Doha” están trabadas desde 2003. Y el mismo problema trabó la firma del proyecto ALCA en 2005. La paradoja es que el fracaso de estas negociaciones venga de la mano de la concepción de que nuestros países deban especializarse en la exportación de materias primas con poco valor agregado.

Durante el año 2009, en el marco de la actual crisis global, se reinician las conversaciones entre la UE y el MERCOSUR para ver la posibilidad de que sean retomadas las negociaciones para la firma de un Acuerdo de Asociación Comercial (AdA). A
quí resaltamos que AdA (aunque suene más inofensivo) es una forma engañosa de decir TLC, Tratado de Libre Comercio y, como tal, abarca cuestiones comerciales que no representan sólo la importación y exportación de bienes industriales y agrícolas, sino que incorpora los, ya mencionados, temas de servicios, inversiones, propiedad intelectual y compras gubernamentales. Es preciso remarcar, también, que estos tratados son generalmente negociados con celeridad y con muy poca información proporcionada por parte de los organismos competentes. Así es como los borradores de negociación entre los bloques del MERCOSUR y la Unión Europea nunca fueron oficialmente publicados.

Por todo lo expuesto,
desde ATTAC ARGENTINA seguimos diciendo No al Libre Comercio en todas sus formas. Denunciamos el contenido exctractivista de nuestros bienes y recursos presente en todos los Tratados de Libre Comercio (TLC) e insistimos en la necesidad de que los Pueblos de la región puedan decidir el futuro de sus economías de un modo directo. Este proceso es la mejor manera de profundizar la democracia. Y sostenemos, finalmente, la necesidad de poner en debate el modelo productivo del agronegocio, extractivista, concentrador de la riqueza y subordinado a la voluntad de los capitales transnacionales que sólo promueve la mercantilización de la Vida y la Naturaleza.

¡No al TLC Mercosur/UE!
¡No al libre comercio en todas sus formas!
¡Por una verdadera integración de los pueblos, para los pueblos!
ATTAC Argentina